Verifactu es el nombre popular del sistema de facturación verificable que impone el Reglamento que desarrolla la Ley Antifraude. Su objetivo es acabar con el software de doble uso, capaz de ocultar o modificar ventas para pagar menos impuestos.
En la práctica, obliga a que los programas de facturación generen un registro de cada factura con un sello digital y, opcionalmente o de forma obligatoria según el caso, lo remitan de forma inmediata a la Agencia Tributaria.
Están afectados prácticamente todos los autónomos y pymes que emitan facturas en España, salvo quienes ya trabajen dentro del Suministro Inmediato de Información (SII), pensado para grandes empresas.
Para adaptarte no necesitas ser un experto técnico: basta con usar un software como Visual Ticket que ya cumple los requisitos de Verifactu, de modo que cada factura que emitas quede automáticamente validada y lista para Hacienda.
Empezar la transición con tiempo, en lugar de esperar a los últimos meses antes del plazo límite, te permite acostumbrarte a la herramienta sin prisas y evitar cualquier sanción por incumplimiento.

